Hace unos días hablo con un amigo y me cuenta que "quedaba solo" .. (no voy a entrar en detalles, por que es su vida privada)... lo que me hizo pensar en los grandes cambios que uno va pasando...
No hablo de los cambios "superficiales" o "externos", no mis queridos... yo hablo de esos cambios que te mueven hasta las tripas...
Esos que cuesta hasta entenderlos... uno piensa que ésos cambios se sufren menos a medida que uno va creciendo, a mi parecer la cosa es al revés...
Que pasa cuando se genera un cambio tan movilizador después de los 30 y pico? cuando ya te parece que está todo acomodado y tranquilo... donde uno supone que está estable en su vida, con uno mismo, con el trabajo, con el amor...
Hay que aprender a soltar... o a saltar?
Ante estos cambios hay varios caminos, yo elegí éstos 2... o soltar lo que te inmoviliza, lo que traba y así dejarse llevar, o acompañar el cambio con un salto a lo "desconocido"... o tratamos de llevarlo o le damos el batacazo!...nada de andar dudando...
Ante este tipo de situaciones creo que no hay mucho más por hacer...
Ahora, mi querido amigo... admiro tu capacidad para llevar semejante cambio y tu tranquilidad (aunque sé que no es así, pero viene bien cuando hablamos), y por sobre todo, agradezco tenerte en mi vida y que me sigas eligiendo para tratar de hacerte más "livianita" la tuya...
Sin más....
"...Sin embargo yo mi gran hermano, comprendo tus dudas, tus miedos, tus pecados
Porque son los míos también juntos nos los inventamos..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario